domingo, 31 de octubre de 2010

Obra de Sor Juana Inés de la Cruz

UNIVERSIDAD NACIONAL PEDAGOGICA
UNIDAD 153, ECATEPEC
MAESTRIA EN ENSEÑANZA DE LAS HUMANIDADES
PROFESORA: FLOR DE MARIA JIMENEZ DEL CASTILLO
ASIGNATURA: TEORIA LITERARIA
ALUMNA: GRACIELA GIRON AGUILAR

Sor Juana Inés de la Cruz
Juana Inés Asbaje y Ramírez de Santillana "Sor Juana Inés de la Cruz", "La décima musa", " El Fénix de México ", nació en San Miguel Nepantla, Estado de México, el día 12 de noviembre de 1651 y murió  después en la Ciudad de México, Enfermó y murió un 17 de abril a consecuencia de una epidemia de peste, mientras cuidaba a sus hermanas de la orden.
Se crió con su abuelo materno, que tenía una gran biblioteca con muchos libros clásicos entre los que Juana adoraba pasar el tiempo. Aprendió todo cuanto era conocido en su época, es decir, leyó a los clásicos griegos y romanos, y a la teología del momento. Aprendió latín de autodidacta en veinte lecciones, a saber en los datos que se mencionan en algunas de sus obras, lo hizo escuchando las clases que eran impartidas a su hermana, esto a escondidas, sin embargo, también podemos saber de esto, por Marco Aurelio Almazán.Su genio se manifestó desde temprana edad: habiendo estudiado apenas las primeras letras en Amecameca, a los tres años ya sabía leer, a los siete pedía que la mandaran a estudiar a la Universidad y a los ocho escribió una loa para la fiesta de Corpus. Cuando trabajó en la Corte, a los 16 años, fue considerada una niña prodigio. Aunque se la conoce principalmente por su obra literaria, Juana escribía sólo para mantenerse económicamente. Lo que realmente le apasionaba era el aprendizaje y el debate.
A los tres años (1654) asistió a la escuela de primeras letras en Amecameca, a los 8 años (1659) pidió ingresar a la Universidad, a esa edad compuso una Loa para la festividad de Corpus.
Quiso ir a la universidad y en algún momento le pasó por la cabeza vestirse de hombre, pero finalmente decidió que era menos descabellado meterse a monja. Así podría seguir junto a sus libros, su más preciado tesoro; y también escapar al destino de cualquier mujer de la condición económica de Juana: el matrimonio. Después de un intento fallido con las Carmelitas, cuyas reglas eran de una rigidez extrema, a los 21 años ingresó en la orden de las Jerónimas, donde la disciplina era algo más relajada. Allí se pasó la vida escribiendo versos sacros y profanos, villancicos cada Navidad, autos sacramentales y comedias de capa y espada. También sirvió como administradora del convento.

 Aficionada a los libros desde edad muy temprana, sobre todo teología, los textos griegos y romanos clásicos.
Escritora, poetisa, filósofa, pensadora crítica de la vida social de su tiempo, lectora de teología, astronomía, pintura, y música.
Sor Filotea; Sor Juana Inés de la Cruz
Literatura hispanoamericana del Barroco. Siglo XVII. Poesía y lírica religiosa. Narrativa. Argumento. Tema
Escribía en verso y prosa, su obra comprende poesías líricas, dramáticas, alegóricas, sacras festivas y populares entre las cuales los principales temas que abordo se encuentran los religiosos, entre las que pueden nombrarse, tres autos sacramentales: “El Divino Narciso”, “El cetro de José” y “El mártir del sacramento” dedicado a San Hermenegildo. También escribió hermosos villancicos. En otros escritos aborda temas de tinte romántico, irónico y filosófico.  
En 1665 fue dama de la Virreina Marquesa de Mancera. Juntamente con expresiones de un amor a lo divino, nos encontramos con poemas que manifiestan reflexiones sobre el amor humano. Éstas han sido para algunos motivos de escándalo. Debe añadirse, por otra parte, que estas expansiones literarias deben considerarse dentro de la cultura de su tiempo y de los criterios literarios de la poetisa. La índole barroca y el deben incorporarse al diagnóstico que se haga de Sor Juana.
No es de menor importancia la consideración de que ella durante cuatro años vivió en el ambiente palaciego de la corte. No es de extrañar, pues, que una monja escriba sobre estos asuntos y en una forma tan frecuente. Los años vividos junto a los virreyes -precisamente los de su primera juventud- dejaron una huella acerca del conocimiento del mundo y los hombres.
Su fina sensibilidad, su ingenio despierto agudizaban su penetrante sentido de observación. Advertía los galanteos palaciegos, las intrigas amorosas, los celos irracionales y razonados y las otras mil variedades que el escenario de la corte ofrecía. Todo esto sirvió de alimento natural a su inspiración y a sus versos de amor. No es necesario atribuir sus poemas a una experiencia personal ni a mal sufridas nostalgias. Si éste fuera el criterio, como pretenden algunos, tendrían que ser coherentes y desdecirse si leen poemas que manifiestan un profundo desprendimiento que impugnaría la interpretación de un amor terreno de sus poesías.
Los documentos revelan en un lenguaje disfrazado el culto indígena a las montañas; según una comparación histórica los textos fueron escritos por Sor Juana entre los 13 y los 16 años.
Dos piezas literarias escritas en náhuatl atribuidas a Sor Juana Inés de la Cruz, que fueron traducidas por expertos, revelan en un lenguaje disfrazado el culto indígena a las montañas, dijo la especialista en etnohistoria Margarita Loera.
La experta dio a conocer en un comunicado que el corpus Mercurio Encomiástico, en el que se incluyen los dos textos de Sor Juana y otros 16 de caciques indígenas de los siglos XVII y XVIII, fue traducido del náhuatl al español por expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ayudados por hablantes de esa lengua.

TEXTOS Y RESEÑAS DE 5 DE SUS OBRAS
1.-HOMBRES NECIOS; Arguye de inconsecuentes el gusto  y la censura de los hombres que en  las mujeres acusan lo que causan. Esta escrito en Estrofa: Una serie de redondillas.
HOMRES NECIOS


Hombres necios que acusáis
A la mujer sin razón,
Sin ver que sois la ocasión
De lo mismo que culpáis:
   Si con ansia sin igual                 
Solicitáis su desdén,
¿Por qué queréis que obren bien
Si las incitáis al mal?
  Combatís su resistencia,
Y luego con gravedad                     
Decís que fue liviandad
Lo que hizo la diligencia.
  Queréis con presunción necia
Hallar a la que buscáis,
Para pretendida, Tais,                    
Y en la posesión, Lucrecia.
  ¿Qué humor puede ser más raro
Que el que falta de consejo,
Él mismo empaña el espejo
Y siente que no esté claro?               
  Con el favor y el desdén
Tenéis condición igual,
Quejándoos, si os tratan mal,
Burlándoos, si os quieren bien.
  Opinión ninguna gana,                   
Pues la que más se recata,
Si no os admite, es ingrata
Y si os admite, es liviana.
  Siempre tan necios andáis
Que con desigual nivel                    
A una culpáis por cruel
Y a otra por fácil culpáis.
  ¿Pues cómo ha de estar templada
La que vuestro amor pretende,
Si la que es ingrata ofende               
Y la que es fácil enfada?
  Más entre el enfado y pena
Que vuestro gusto refiere,
Bien haya la que no os quiere
Y quejaos enhorabuena.                    
  Dan vuestras amantes penas
A sus libertades alas,
Y después de hacerlas malas
Las queréis hallar muy buenas.
  ¿Cuál mayor culpa ha tenido             
En una pasión errada,
La que cae de rogada
O el que ruega de caído?
  ¿O cuál es más de culpar,
Aunque cualquiera mal haga:              
La que peca por la paga
O el que paga por pecar?
  Pues ¿para qué os espantáis
De la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis                 
O hacedlas cual las buscáis.
  Dejad de solicitar
Y después con más razón
Acusaréis la afición
De la que os fuere a rogar.               
  Bien con muchas armas fundo
Que lidia vuestra arrogancia,
Pues en promesa e instancia
Juntáis diablo, carne y mundo.



2.-Soneto CXLV
A su retrato  En esta obra se hace  evidente la erudición de Sor Juana, su profundo  conocimiento de la poesía barroca española. Este verso es un claro homenaje gongorino; la poeta cita parte del último verso del soneto XXIX de Luís de Góngora y Argote. En esta obra Sor Juana  nos muestra que el retrato es un intento por conservar el recuerdo de la juventud, pues mientras la persona que fue retratada va envejeciendo el retrato permanecerá sin ningún cambio, mostrándonos que la belleza no es para siempre.
A su retrato
 (Procura desmentir los elogios que a un retrato de
la poetisa inscribió la verdad, que llama pasión)
Este, que ves, engaño colorido,
que del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos24 de colores
es cauteloso engaño del sentido;
Éste, en quien la lisonja ha pretendido
excusar de los años los horrores,
y venciendo del tiempo los rigores
triunfar de la vejez y del olvido,

es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento delicada,
es un resguardo inútil para el hado:

es una necia diligencia errada,
es un afán caduco y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.
3.-Al que, ingrato me deja, busco amante. En este soneto se  menciona el amor mal correspondido, y ella misma se coloca en una situación muy incómoda, la cual tiene tintes hasta cierto grado muy violentos.
Al que, ingrato me deja, busco amante
Al que ingrato me deja, busco amante;
Al que amante me sigue, dejo ingrata;
Constante adoro a quien mi amor maltrata,
Maltrato a quien mi amor busca constante.

  Al que trato de amor, hallo diamante,
Y soy diamante al que de amor me trata,
Triunfante quiero ver al que me mata
Y mato al que me quiere ver triunfante.

  Si a éste pago, padece mi deseo;
Si ruego a aquél, mi pundonor enojo;
De entrambos modos infeliz me veo.

  Pero yo, por mejor partido, escojo;
De quien no quiero, ser violento empleo;
Que, de quien no me quiere, vil despojo.
4.-Detente sombra en este soneto reprocha al hombre su deseo de enamorarse para después abandonarla. Él deberá irse y no podrá hacer alarde de haberla conquistado.
Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes satisfecho
de que triunfa de mí tu tiranía;
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.

5.- Insinua su aversion a los vicios. Este es  un apóstrofe al mundo, le echa en cara que no tiene sentido perseguirla pues nada de lo que él ofrece, riquezas, belleza y demás vanidades, son interesantes para ella. Ella sólo desea embellecer su mente y su razonamiento, y considera que a lo demás, lo vence la vejez y el tiempo.

insinúa su aversión a los vicios
En perseguirme, mundo, ¿qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?
Yo no estimo tesoros ni riquezas;
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi pensamiento
que no mi pensamiento en las riquezas.
Y no estimo hermosura que vencida,
es despojo civil de las edades,
ni riqueza me agrada fementida,
teniendo por mejor en mis verdades,
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.

REVISION, RESUMEN  E IDENTIFICACION DE FIGURAS RETORICAS DEL SONETO CXLVII, A  UNA ROSA.
(En que da moral censura a una rosa, y en ella a sus semejantes)
Rosa divina que en gentil cultura
Eres, con tu fragante sutileza,
Magisterio purpúreo en la belleza,
Enseñanza nevada a la hermosura
Amago de la humana arquitectura,
Ejemplo de la vana gentileza,
En cuyo ser unió naturaleza
La cuna alegre y triste sepultura.
¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
Soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
Y luego desmayada y encogida.
De tu caduco ser das mustias señas,
Con que con docta muerte y necia vida,
Viviendo engañas y muriendo enseñas!
Figuras retóricas:
Antitesis:-la cuna alegre y triste sepultura
Apóstrofe:-Rosa divina que en gentil cultura eres. (El poema está dirigido a la rosa)
Paradoja:-y muriendo enseñas (la rosa enseña cuando muere)
Símbolo­:-la rosa es un símbolo para la vanidad de humanos (amago de la humana arquitectura / ejemplo de la vana gentileza)
Metáfora:--La rosa se compara con los humanos.
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana o Juana de Asbaje (de Asuaje según algunos), llamada El Fénix de América Sor Juana Inés de la Cruz nació en una época donde la mujer tenia poco o nada que decir, se podría decir que fue muy afortunada, fue hija natural, y a pesar e ello su gran inteligencia le abrió las puertas de la nueva España, durante su adolescencia si no hubiera servido a los virreyes, quizás no hubiera tenido la fortuna de poder escribir y dedicarse a la ilustración, como es bien sabido su biblioteca a barco mas de 4,000 volúmenes. Su poesía tiene características del barroco, y del culteranismo y conceptismo. Contiene mucho de ironía, doble sentido, e ideas sutiles.
Fue una gran mujer, con un gran talento que por la época en la que nació para poder seguir disfrutando de la educación incluso pensó en disfrazarse de hombre para poder seguir expandiendo su gran necesidad de  saber. Es por ello que muchos están de acuerdo en que tal ves su vocación no era tan grande, pero si su deseo de saber y no verse sometida por un esposo.
Tal vez al final de su vida el llamado a servir a dios que fue por lo que se enclaustró y los llamados severos de sus superiores hizo que la musa renunciara a escribir es lo que nos privo de otras obras tan bellas de tan erudita señora.
Queda por decir que Sor Juana Inés nació muy adelantada a su época, si viviera en estos tiempos seria una gran  poetisa que no tendría freno alguno en estos días. Solo nos queda disfrutar y gozar de sus hermosas obras.
 Las Obras de Sor Juana Inés de la Cruz:

Poemas

En orden alfabético, en cursiva se indica el primer verso.
  • Amor inoportuno (Dos dudas en que escoger)
  • Ante la ausencia (Divino dueño mío,)
  • Cogióme sin prevención
  • De amor y de discreción (Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,)
  • Día de Comunión (Amante dulce del alma,)
  • Dime vencedor rapaz
  • Envía una rosa a la virreina (Ésa, que alegra y ufana)
  • Este amoroso tormento
  • Estos versos, lector mío
  • Excusándose (Pedirte, señora, quiero)
  • Expresa los efectos (Traigo conmigo un cuidado)
  • Finjamos que soy feliz
  • Letras para cantar (Hirió blandamente el aire)
  • Nacimiento de Cristo (De la más fragante rosa)
  • Oración (traducida) (Ante tus ojos benditos)
  • Primero Sueño (Piramidal, funesta, de la tierra)
  • Pues estoy condenada
  • Redondillas (Hombres necios que acusáis)
  • Sentimientos de ausente (Amado dueño mío,)
  • Teme que su afecto (Señora, si la belleza)
  • Ya que para despedirme

Sonetos

  • A su retrato (Soneto CXLV) (Este que ves, engaño colorido,)
  • A una Rosa (Rosa divina, que en gentil cultura)
  • Al que, ingrato me deja, busco amante
  • Detente sombra (Detente, sombra de mi bien esquivo,, también titulada: Fantasía contenta con amor decente)
  • Esta tarde, mi bien (Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,)
  • Feliciano me adora y le aborrezco
  • Insinúa su aversión a los vicios (En perseguirme, Mundo, ¿Qué interesas?)
  • La sentencia de Justo (Firma Pilatos la que juzga ajena)
  • Verde embeleso (Verde embeleso de la vida humana,)

Otras obras

  • Loa al Santísimo Sacramento
  • Neptuno alegórico
  • El divino Narciso
  • Amor es más laberinto
  • Los empeños de una casa
  • Inundación Castálida
  • Carta Atenagórica
  • Respuesta a sor Filotea de la Cruz
  • Soledades
  • Misa de Gloria en GM (perdida).
  • Tocotín (breve fuga para órgano).
  • "El Caracol" (extenso tratado sobre la música - perdido).
LOS EMPEÑOS DE UNA CASA
<<RESEÑA >>
La comedia narra la historia de dos hermanos, don Pedro y doña Ana, que viven juntos en Toledo y ambos están enamorados: don Pedro, de Leonor, y doña Ana, de un desconocido por el que ha dejado de amar a don Juan que, sin embargo, la ha seguido desde Madrid. Al inicio de la obra, Doña Ana está de noche esperando un acontecimiento que explica a su criada y que nos pone en antecedentes de lo que va a ocurrir: su hermano se ha enterado por medio de una criada infiel que Leonor va a escaparse de casa con don Carlos. Don Pedro pretende engañar a los amantes fingiéndose Justicia y "rescatar" a Leonor, dejando huir a don Carlos y, mediante estratagemas, dejar en guarda a la dama en su propia casa. De esta manera, considera que, teniéndola bajo su mismo techo, mediante halagos y la ayuda que le darán las mujeres de su casa, la seducción será posible.
Los hechos se precipitan y, aunque la dama llega como estaba previsto a casa de don Pedro y doña Ana y pide como se esperaba el amparo, que le es concedido, también don Carlos, creyendo huir de la justicia, ya que ha herido a un primo de la dama, que la ha reconocido en su huida, llega a casa de doña Ana y pide ayuda y albergue. Doña Ana reconoce en don Carlos al hombre por el que ha olvidado a su antiguo amor y no puede evitar darle cobijo. La situación de enredo está servida: en una misma casa aparecen todas las dificultades posibles, ya que debemos añadir que Celia, la criada de Doña Ana, haciendo gala de las trazas habituales en las criadas ayudadoras de amores, ha permitido la entrada en la habitación de su ama a don Juan, el antiguo amor de aquélla, que pretende forzarla a casarse con él.
Veamos que el número de triángulos amorosos al que se enfrentan doña Leonor y don Carlos, ajenos a toda la trama y gozosos de su amor al principio de la obra, es múltiple: por un lado, Leonor, que ama a don Carlos, es festejada a su vez por don Pedro; don Carlos, que ama a Leonor, es deseado por doña Ana, y ésta es amada por don Juan.
La comedia discurrirá lógicamente por las posibles combinaciones amatorias que estos triángulos proponen y por los juegos de celos que se pueden crear partiendo de una situación tan compleja, que lo es más, si tenemos en cuenta que los amantes, don Carlos y doña Leonor, no conocen de entrada la permanencia del otro miembro de la pareja bajo el mismo techo y que por lo mismo el descubrimiento de este hecho va a ser motivo de dudas y malentendidos.
La complejidad de la trama se agrava si consideramos que el padre de Leonor, al descubrir la falta de su hija, cree equivocadamente que el raptor ha sido don Pedro y que, considerando que es personaje de altura suficiente para la honra de su casa le propone que para arreglar el entuerto basta con que se case con su hija, cosa que, como sabemos, es lo que desea don Pedro. Una serie de circunstancias ajenas a la trama principal hacen que el padre de Leonor considere a don Carlos enamorado de doña Ana y por lo tanto solicita, en virtud de su amistad con ambos, la mano de la misma para don Carlos. Los matrimonios cruzados contra la voluntad de los amantes están a punto de realizarse, pero son salvados a última hora justamente por el amor profundo de los amantes capaces de deshacer la situación.
Al final sólo don Pedro, el urdidor de una trama sucia y grotesca contra el amor puro de los protagonistas, queda solo y sin pareja, o lo que es más cómico, aparejado con un criado moreno, travestido de mujer, que como veremos es uno de los recursos más originales y divertidos de la obra y que deja al tramposo en una situación de ridículo absoluto.
El argumento, como vemos, es el propio de las comedias del siglo XVII. Las características que la unen al género y aquéllas que la hacen original respecto al modelo establecido.

“Los empeños de una casa”

Estructura de la obra
Contiene tres Jornadas, tres letras cantadas y dos sainetes o intermedios.
Figuras Retoricas:
HIPERBATON: romper el orden habitual de una oración: “Hasta que venga mi hermano, Celia, lo hemos de esperar”
PROSOPOPEYA: personificación de entidades abstractas: “Yo, que soy el mas bien visto ente del palacio, vengo a que me premiéis, señor. Soy el Respeto”
ANTITESIS: oposición de ideas: “por lo bueno, lo malo se suplía”
SAINETE: Breve pieza dramática de carácter jocoso.
PARADOJA: contradicción: “Amor, si tu eres cautelas, a mis cautelas ampara”
EXCLAMACION: énfasis en una idea: “!Viva, viva, viva el amor!”


Los empeños de una casa.
  
Personajes:
Don Carlos, galán
Don Juan, galán
Don Pedro, galán hermano de doña Ana
Don Rodrigo, padre de doña Leonor
Doña Leonor, dama
Doña Ana, hermana de don Pedro
Celia, criada de doña Ana
Hernando, criado de don Rodrigo
Castaño, lacayo gracioso
Dos Embozados
Dos Coros de Música


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